Realizar un tratamiento

Para nosotros es una prioridad que en todo momento esté debidamente informado de los pasos que seguirá en su tratamiento desde la primera consulta hasta el alta médica

Si bien todas las intervenciones tienen un proceso diferente, en este apartado mencionaremos brevemente cuáles son los pasos a seguir cuando cualquier persona se plantea realizar un tratamiento o una intervención de cirugía estética.


Primer paso

Cuando no se está a gusto con algún aspecto del cuerpo, bien sea de origen congénito o debido al proceso de envejecimiento, es habitual que se cuestione la posibilidad de corregirlo o mejorarlo mediante cirugía estética u otros procedimientos complementarios no quirúrgicos. Las posibilidades reales de tratamiento pueden requerir de la valoración por parte de un profesional. Hay que tener en cuenta que existen diversas maneras de obtener información acerca de lo que supone una posible intervención de cirugía estética. De todas ellas la más fiable es la que le proporcione el cirujano que habitualmente las realiza. Por todo lo anterior, si se plantea mejorar algún aspecto con el que no está del todo satisfecho, lo adecuado es realizar una consulta y aclarar las dudas que pueda tener.


La consulta

La valoración siempre se hace por parte del cirujano que realiza la intervención. Inicialmente se cumplimenta una historia médica en la que se detallan intervenciones previas, enfermedades o cualquier otra circunstancia que pueda condicionar la preparación o el propio proceso quirúrgico. Determinados hábitos cotidianos, como la ingesta de alcohol o el fumar, deben de ser indicados en esta primera consulta.

En la primera consulta el paciente explica qué aspecto le gustaría corregir así como las expectativas que tiene respecto al resultado esperado. Existen numerosas variables que determinan el tipo de tratamiento o técnica a emplear, por lo que todos los casos deben de ser estudiados de forma individualizada.

Tras una primera valoración se determina si existe indicación quirúrgica, se explica qué tipo de intervención puede ser la adecuada, así como los posibles riesgos de la misma, y qué resultados se pueden conseguir. Con esta finalidad, podrá ver imágenes del pre y postoperatorio de otros pacientes que han dado consentimiento expreso para ello. La intimidad de los pacientes es rigurosamente preservada. Desde la primera consulta y a lo largo de del período previo a la cirugía los pacientes pueden resolver cuestiones que se planteen referentes a la misma. Toda la información que se ofrece es veraz y objetiva, aconsejando o desaconsejando un procedimiento estético.


Preoperatorio

La gran mayoría de las personas son aptas para una intervención de las características que habitualmente se realizan en Cirugía Estética. Antes de cualquier intervención, si lo indicado es una cirugía, se realizan unas pruebas preoperatorias para comprobar el estado general del paciente; el objetivo de estas pruebas es asegurar que el riesgo quirúrgico sea prácticamente nulo. El tipo de pruebas a realizar puede variar según criterio tanto del cirujano, como del médico anestesista que le asistirá durante la intervención. De la misma manera, si así se estima necesario, se cuenta con la colaboración de profesionales médicos de otras especialidades.

La seguridad de los pacientes a lo largo de todo el proceso es un aspecto prioritario para todo el equipo de la clínica.


Segunda consulta

Antes de una cirugía se realiza una segunda consulta en la que se comprueban los estudios preoperatorios. Todas las pruebas serán finalmente supervisadas por nuestro anestesista. Se valorará nuevamente el caso y se le explicarán algunos pasos que hay que seguir hasta el momento de la intervención.

Es normal que a lo largo de este tiempo puedan surgir preguntas relativas a la operación o a los resultados de la misma: todas ellas irán siendo resueltas por parte del cirujano.


Intervención

Deberá de seguir las instrucciones preoperatorias que se le han facilitado. La mayor parte de las intervenciones requieren permanecer en ayunas las ocho horas previas a la cirugía.

Desde su ingreso hasta el momento del alta, permanecerá acompañado de un miembro del equipo de enfermería que le atenderá en todo momento tanto en el área de hospitalización, si requiere ingreso, como en los desplazamientos al área quirúrgica y dentro de ella.

Después de la intervención pasará al área de despertar, donde permanecerá monitorizado, bajo la supervisión del anestesista y el equipo de enfermería. Si la cirugía se realiza con anestesia local podrá ser dado de alta a los pocos minutos tras la finalización de la misma, siempre bajo prescripción facultativa. Si se requiere anestesia general será trasladado a la habitación. En la planta de hospitalización el paciente será atendido de forma continuada por personal de enfermería especializado en el seguimiento de las intervenciones que se realizan en la clínica.

La clínica es un centro especializado con todos los elementos imprescindibles para acoger pacientes en régimen de ingreso hospitalario. Al menos un médico del equipo quirúrgico permanece de forma continuada en el centro hasta que sea dado de alta, pudiendo así valorar el estado del paciente cuando sea requerido.


Postoperatorio

Habitualmente no precisa realizar ningún tipo de cura en las zonas tratadas, debiendo de ocuparse únicamente de cumplir las instrucciones que se le hayan facilitado en consulta o en el momento del alta. Se le indicará la medicación que debe de tomar en los días sucesivos; se pautarán analgésicos y antiinflamatorios de manera que no tenga dolor. Si bien el umbral del dolor es variable, la gran mayoría de los pacientes consideran las molestias del postoperatorio como b y sólo precisan algún tipo de analgesia los días inmediatamente posteriores a la intervención. Las curas que se requieran hacer en las semanas siguientes a la cirugía, como por ejemplo la retirada de los puntos cuando es necesario, serán realizadas por los cirujanos.


Seguimiento

El seguimiento es un elemento importante para el paciente pero también para el equipo médico. Todas las revisiones, por indicación médica o por solicitud del paciente, se consideran parte del proceso de una cirugía. El número y frecuencia de las mismas se adaptarán a las necesidades del paciente y al tipo de intervención realizada. Siempre que lo precise, el paciente podrá ponerse en contacto con los cirujanos por distintos medios que se les facilitarán en el momento del alta.

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