Lipoestructura

Tanto con fines estéticos como reparadores, la lipoestructura permite utilizar la grasa propia del paciente como material de relleno para dar volumen en distintas zonas del cuerpo.

Uno de los signos de envejecimiento es la pérdida de volumen tanto corporal como facial. Gran parte de esta pérdida de volumen se debe a la desaparición del tejido graso. Como consecuencia se pierde definición a nivel de los pómulos, el mentón o el contorno mandibular. La utilización de tejido adiposo del propio paciente permite, de una forma segura, restaurar el volumen y remodelar el contorno corporal.



PROCEDIMIENTO

Si el volumen a implantar es pequeño se emplea anestesia local con sedación. Si por el contrario es un volumen importante puede requerir anestesia general. Es una intervención que tiene dos fases: una de obtención de la grasa de la zona donante y otra de implantación del tejido graso. La grasa se extrae habitualmente del abdomen, los muslos o la cara interna de la rodilla. Esta grasa es posteriormente procesada para eliminar los restos de tejido no viable y obtener una grasa lo más pura posible. La forma en la que esta grasa es procesada es determinante a la hora de garantizar su supervivencia. La infiltración en la zona receptora se realiza mediante pequeños implantes separados unos de otros. Para finalizar es suficiente un pequeño vendaje levemente compresivo o una prenda elástica. No conviene realizar ejercicio físico durante 3 ó 4 semanas tras la cirugía.


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