Una de las preguntas habituales de los pacientes que vienen a nuestra consulta a informarse sobre una intervención es cómo será la cicatriz tras una cirugía estética. Consideramos que una parte relevante de la información que se ofrece en consulta debe estar dirigida a que el paciente conozca cómo son las cicatrices y cuál es su evolución en el postoperatorio

¿Cómo será la cicatriz resultante tras una operación de cirugía?


La presencia de cicatrices es una consecuencia inevitable de cualquier acto quirúrgico. El manejo de las mismas a lo largo del proceso de una intervención, desde la planificación preoperatoria hasta el seguimiento posterior, tiene especial relevancia en una cirugía estética. Corresponde decir que la mayoría de los pacientes se sienten muy satisfechos con la apariencia de las cicatrices y los resultados obtenidos con la cirugía en su conjunto compensan con creces su presencia. 

La calidad de una cicatriz depende de varios factores. La genética es el más importante. Ésta determina las características biológicas del tejido y la capacidad para curar la herida. 

Generalmente en una piel fina y clara las cicatrices evolucionan mejor. La ubicación y orientación de la cicatriz en el cuerpo también pueden influir en la calidad de la cicatriz, así como otras cuestiones técnicas como el tipo de incisión y la forma de realizar la sutura. 


En un post anterior hemos hablado cómo el cuidado de las cicatrices durante el postoperatorio facilita que el resultado sea el mejor posible. Hay que tener en cuenta que algunas complicaciones en la herida, como un desgarro o una infección, pueden provocar cicatrices de peor calidad. El seguimiento posterior y las instrucciones que le dé su cirujano, ayudarán a minimizar resultados adversos. 

En la mayor parte de las intervenciones, y en condiciones normales de cicatrización, las cicatrices se vuelven prácticamente imperceptibles con el paso del tiempo. Incluso en intervenciones en las que es necesaria la realización de múltiples capas de sutura, como en una abdominoplastia o una reducción mamaria, la calidad de la cicatriz es excelente. En otras ocasiones, como en una rinoplastia cerrada, las incisiones se encuentran fuera del campo visual. 

Hay que pensar que las cicatrices nunca serán invisibles; en cambio, pueden ser muy poco visibles o ubicarse en áreas del cuerpo donde permanezcan ocultas. En caso necesario se puede recurrir a procedimientos cosméticos que ayuden a mejorar la calidad de las mismas.

Si estás pensando en someterte a una intervención de cirugía estética en Asturias, ponte en contacto con Clínica Fernández. Te informaremos sobre todo lo necesario para su realización.

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