Cada vez es más habitual oír hablar de la ginecomastia, un problema frecuente que consiste en el desarrollo anormal de la glándula mamaria en el hombre. En algunos varones esta condición supone un complejo a la hora de mostrar el torso y una limitación a la hora de vestirse. 

El tejido que ocasiona el aumento de volumen puede ser de tipo mamario (más denso y habitualmente localizado detrás de la areola), de tipo graso (más blando) o de ambos. Lo más frecuente es se encuentre tejido de tipo graso, es lo que se llama pseudoginecomastia. En este texto, como se suele hacer, emplearemos el término de ginecomastia de forma general a cualquier aumento de volumen en el tejido subcutáneo de la mama. 

Entre las causas que la ocasionan, la ginecomastia puede guardar relación con tratamientos farmacológicos o trastornos endocrinos, afectando a una sola o a ambas mamas. Durante la pubertad los cambios hormonales pueden provocar el crecimiento del tejido mamario masculino. En la mayoría de los casos esta circunstancia disminuye o desaparece en la edad adulta al completarse el desarrollo corporal. Cuando la regresión de la ginecomastia no se produce, es insuficiente o causa malestar psicológico, es recomendable el tratamiento quirúrgico. 



¿Cómo saber si tengo ginecomastia? 


Es importante que el cirujano realice un examen físico para determinar si se sufre esta patología y las posibles causas. En ocasiones puede ser recomendable realizar una mamografía y biopsia para descartar cualquier sospecha de cáncer de mama y analizar la composición de la mama (grasa y tejido glandular). 

Cirugía para corregir la ginecomastia 


Existen diversos procedimientos para la corrección de la ginecomastia, dependiendo del volumen y del tipo de tejido presente en la mama. Como mencionamos previamente, en la mayoría de los pacientes existe un predominio de tejido adiposo, y suele estar asociado a la obesidad o sobrepeso; es lo que se denomina pseudoginecomastia o falsa ginecomastia. Puede ser recomendable perder peso antes de valorar la posibilidad de la cirugía. 

En estos casos la intervención consiste en una pequeña liposucción, realizada con un equipamiento específico para ginecomastia, mediante pequeñas incisiones (de unos 3 a 4 milímetros) en la zona a tratar que con el tiempo resultan imperceptibles. 

Los casos menos habituales son aquellos que presentan crecimiento del tejido glandular mamario, más denso y que no puede eliminarse mediante lipoaspiración. En este supuesto se realiza una incisión en el borde inferior de la areola, a través de la cual se puede acceder al tejido y extraerlo. 

Ambas cirugías pueden realizarse utilizando una combinación de anestesia local y sedación, no siendo necesario el ingreso hospitalario. El paciente deberá llevar una faja compresiva en la zona durante las primeras semanas. Los puntos se retiran al cabo de 7 u 8 días. Se puede realizar una actividad física leve al cabo de 24 horas y esfuerzos moderados al cabo de una semana, por lo que el periodo de baja es mínimo. 

La ginecomastia es la única cirugía estética realmente específica para hombres en la que el objetivo es recuperar un contorno torácico de aspecto masculino y apariencia natural. 

Los resultados de esta cirugía son permanentes. No obstante, se debe tener en cuenta que el uso de ciertos medicamentos podría ocasionar una recurrencia leve. Desde nuestra clínica de medicina estética en Asturias, recomendamos visitar a un profesional que estudie su caso antes de tomar cualquier decisión.

Comentarios (0)

Este sitio web hace uso de cookies para mejorar su navegación. Si continúa navegando, estará aceptando nuestra política de cookes Cerrar